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El club se encuentra de nuevo en un callejón sin salida

¿Qué quiere ser el Deportivo?

Escrito por Carlos Rosende

Martes, 26 Septiembre 2017 12:02
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Pepe Mel y Richard Barral (Foto: Óscar Cajide).

El Deportivo se encuentra de nuevo en un callejón sin salida, obligado a responderse a sí mismo qué es y qué quiere llegar a ser. El equipo no resulta reconocible, el míster detecta los problemas pero los jugadores no consiguen resolverlos sobre el césped y la cuerda está a punto de romper por el lado más débil, el del cuerpo técnico. La realidad deportivista exige un debate más profundo y encontrar una solución no se antoja sencillo con la temporada ya empezada, pues para despejar incógnitas el momento adecuado siempre es el verano.

El cuadro coruñés confió a Richard Barral la responsabilidad de configurar una plantilla competitiva, un bloque de mayor nivel que el de cursos anteriores que lograse asentar a la entidad en la zona media de la tabla de LaLiga Santander. En este sentido, el esfuerzo de la directiva actual por resolver de la mejor manera posible la agobiante situación financiera del club no parece muy cuestionable, sí resulta menos convincente la falta de firmeza a la hora de conferirle plenas potestades al director deportivo para escoger al responsable del banquillo coruñés. Que la persona encargada de diseñar el proyecto futbolístico del Dépor, junto a Fernando Vidal, no haya seleccionado al responsable técnico dificulta desde el origen que la nave llegue a buen puerto.

El club se ha movido siempre en aguas intermedias, condicionado por el fracaso en los banquillos de los hombres escogidos para esa parcela. Cada decisión, o ausencia de la misma, parece más relacionada con el pasado que con el futuro, y eso limita las opciones de corregir lo que no funciona. El mensaje desde la dirección deportiva no ha variado: el Dépor tiene que ser protagonista con la pelota y valiente a la hora de recuperarla, un equipo estimulante para el aficionado, de ahí las apuestas realizadas por Fabian Schär o Federico Valverde. Sin embargo, el responsable de trasladar ese marco teórico a la práctica no es el director deportivo, es el entrenador. Un técnico no escogido por quien dibuja en su cabeza qué es y qué quiere llegar a ser el Deportivo, lo que nos retrotrae irremediablemente al callejón sin salida inicial.   

Podemos cuestionar si la plantilla blanquiazul está más o menos compensada, criticar con mayor o menor dureza a entrenador, jugadores, dirección deportiva o directiva e incluso es aceptable que alguien se pregunte si el potencial económico del Deportivo permite firmar a jugadores capaces de implementar esa propuesta ambiciosa jornada tras jornada; pero todos estos son debates accesorios cuando las responsabilidades son difusas y el mañana parece más relacionado con el ayer que con el hoy. 

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El Desmarque