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Impecable ante el Barcelona

Bergantiños no es una cuota

Escrito por Carlos Rosende

Domingo, 12 Marzo 2017 20:59
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Álex Bergantiños, en una imagen de archivo (Foto: Óscar Cajide).

Cuando uno aterriza en A Coruña y pretende llevar a buen puerto una nave como la del Deportivo debe empaparse cuanto antes –y entre otras cosas– de cómo se vive el fútbol en Riazor y de quién se ha ganado el respeto de aficionados y compañeros de vestuario a base de dar la cara sobre el césped en situaciones comprometidas. Dicen que en este deporte no se vive del pasado, pero por suerte los deportivistas reconocen a la perfección a aquellos en quienes confiar cuando los ánimos decaen, la pelota no entra y el sufrimiento comienza a agobiar.

Uno de esos hombres diferentes es Álex Bergantiños, un jugador especial. Un centrocampista al que se le continúan achacando defectos ya superados y a quien Gaizka Garitano ignoró de un modo explicable.

El técnico vasco probablemente tenía razón cuando relegó a Bergantiños al cuarto escalafón en su lista de preferencias en la línea de medios en el mes de agosto, por detrás de Borges, Guilherme y Mosquera. Porque el capitán no es un jugador con tantos matices como sí tiene el trío de compañeros por delante de la defensa: Álex no posee la lectura ni la distribución de Mosquera, tampoco la potencia ni el toque en corto de Guilherme, y desde luego carece de la llegada y el posicionamiento defensivo de Borges. Pero cuando ninguno de ellos pasaba por un buen momento, cuando semana tras semana el Deportivo era superado con claridad por sus rivales, resultaba del todo incomprensible que Garitano no echase mano de un futbolista que demostró estar capacitado para sacar al equipo a flote en el pasado más reciente.

Álex no solo siente el Deportivo sino que ha demostrado tener condiciones para ayudar en situaciones delicadas. No es una cuestión de sentimentalismo, lo es más bien de justicia: reducir la competitividad interna privándolo de minutos sin justificación alguna terminó convirtiéndose en uno de los errores más groseros de cuantos pudo cometer Gaizka durante su paso por el club. 

Con Pepe Mel la situación ha cambiado y Bergantiños ha vuelto a demostrar que está en el Deportivo por méritos propios, para ayudar, no cumpliendo una mera cuota como hombre de la casa. En la sombra y sin abrir la boca, Álex siguió remando para revertir la situación. Nadie se merece tanto como él disfrutar de esta victoria. 

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El Desmarque